Biología Humana.BIOLOGÍA Y FISIOLOGÍA
Existen fundamentos científicos y una bioquímica del amor?.
¿Existen las moléculas del amor?.
En principio, como cualquier otro sentimiento, emoción o actividad psíquica, las bases del amor radican no en el corazón sino en el cerebro.
Existen algunos hechos interesantes, hipótesis contrastadas de que ciertas moléculas, las feromonas, pueden tener un papel protagonista al respecto.
Para la Dra. Fisher existen tres sistemas emocionales: el anhelo (ansia y libido), la atracción y el apego (vínculo o fidelidad), todos ellos asociados con el juego del apareamiento y la reproducción.cada una de esas emociones posee sus propios circuitos cerebrales así como sus correspondientes mediadores químicos.
El anhelo físico se desarrolló evolutivamente en busca de una gratificación sexual, mientras que la evolución del sentimiento de atracción sirvió a los individuos para particularizar sus esfuerzos de apareamiento con los compañeros preferidos. Respecto al sentimiento de apego o vinculación, fue determinante para ejercer la labor formadora sobre los hijos tras la paternidad.
En el caso concreto del sentimiento de la atracción sexual existe una relación directa entre el mismo y el aumento de ciertas concentraciones cerebrales del neurotransmisor dopamina y de otros mediadores químicos. Ellos serían los responsables de la aparición de los síntomas humanos de atracción pasional, tales como alborozo, energía, insomnio o reducción del apetito.
FEROMONAS. Las moléculas feromonas y las moléculas de los olores poseen algunas características comunes: pasan al aire y son detectadas por células nerviosas especializadas ubicadas en la nariz. Pero sus diferencias son evidentes: los olores se detectan en el epitelio olfativo, mientras que las feromonas son detectadas por el órgano vomeronasal; a los olores les corresponden respuestas acopladas (olor a ajo por ejemplo), mientras las feromonas no huelen y afectan a los circuitos cerebrales relacionados con el comportamiento; el sentido del olfato (al menos en humanos) opera de forma consciente, y el de las feromonas no; por último, parece existir una especificidad de género para las feromonas: los machos no responden a las feromonas producidas por ellos, que si afectan a las hembras, y viceversa. ¿FEROMONAS HUMANAS?. Su existencia es comprobada
El Dr. David Berliner, investigador de la Universidad de Utah, Identifica al órgano vomeronasal, con unos pequeños y ubicuos hoyos presentes en el septo nasal, que poseen una unión funcional con el eje hipotálamo-hipofisario del cerebro, que es una pequeña región reguladora de la producción, por otras glándulas, de numerosas y variadas hormonas. Dice haber aislado diversas feromonas humanas, algunas emitidas a través de la piel. Hay cerca de 40 sustancias feromónicas, identificadas naturalmente o fabricadas sintéticamente. |